Una nueva pastilla ayudó a personas con cáncer de páncreas avanzado a vivir más tiempo, informaron este domingo (31.05.2026) investigadores, lo que abre esperanzas de mejores tratamientos para uno de los tipos de cáncer más letales.

"No cura el cáncer, pero es un paso muy importante hacia adelante", dijo el doctor Zev Wainberg, de la Universidad de California en Los Ángeles, quien codirigió el estudio.

El medicamento se llama daraxonrasib y bloquea una proteína mutada que impulsa el crecimiento tumoral en más del 90 % de los casos de cáncer de páncreas, una diana terapéutica que había esquivado los tratamientos durante décadas.

Un fármaco que casi duplica la supervivencia

Las pastillas de uso diario casi duplicaron el tiempo de supervivencia, con menos efectos secundarios graves, en un estudio que asignó aleatoriamente el fármaco experimental o más quimioterapia a 500 pacientes con cáncer metastásico –es decir, en diseminación– que había dejado de responder a tratamientos previos. 

Los resultados fueron publicados en el New England Journal of Medicine y presentados el domingo en la reunión de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO) en Chicago.

Quienes tomaron daraxonrasib vivieron una mediana de 13,2 meses, frente a los 6,7 meses del grupo que recibió quimioterapia. Aunque la diferencia pueda parecer modesta, Wainberg señaló que se trata del primer fármaco que demuestra una ventaja sustancial sobre la quimioterapia.

 

"Habiendo tratado el cáncer de páncreas durante 16 años, me puse a llorar" al ver por primera vez los resultados del estudio, dijo la doctora Rachna Shroff, del Centro Oncológico de la Universidad de Arizona, quien no participó en la investigación, desde la reunión de ASCO. 

Le impresionó que "los pacientes se mantuvieran en este tratamiento porque les aportaba un beneficio duradero y significativo".

El efecto de las pastillas termina por disminuir, pero quienes las tomaron las usaron durante un período significativamente más largo que el que el grupo de comparación se mantuvo en quimioterapia, y reportaron menos dolor y mejor calidad de vida mientras sus tumores se reducían.

Muchos seguían usando el medicamento cuando se analizaron los datos, lo que según Wainberg indica que la brecha de supervivencia puede ampliarse a medida que los investigadores continúen el seguimiento.

El doctor Brian Wolpin, del Instituto Oncológico Dana-Farber, presentó los hallazgos el domingo. Afirmó que el fármaco debería convertirse en "un nuevo estándar de atención" para el cáncer de páncreas metastásico previamente tratado, y añadió que los investigadores también explorarán su uso en etapas más tempranas de la enfermedad, incluso para determinar si la reducción tumoral podría permitir que más pacientes sean candidatos a cirugía.

Los efectos secundarios con mayor probabilidad de afectar el uso de la pastilla son un sarpullido que puede volverse grave y llagas en la boca, indicó.

 

El laboratorio Revolution Medicines financió el estudio y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) planea agilizar la revisión del fármaco. Mientras tanto, la agencia permite lo que se denomina "acceso expandido" al medicamento experimental para pacientes que cumplen ciertos criterios. 

El fármaco atrajo la atención pública cuando el exsenador estadounidense Ben Sasse describió en 60 Minutes cómo ha experimentado menos dolor desde que lo toma. Los oncólogos están siendo inundados de solicitudes a medida que el programa de acceso especial comienza a operar.

El cáncer de páncreas, uno de los más letales

El cáncer de páncreas es uno de los más letales, en gran medida porque es difícil de detectar antes de que comience a extenderse a otros órganos. 

La Sociedad Estadounidense del Cáncer estima que este año se diagnosticarán en Estados Unidos unos 67.000 nuevos casos y que más de 52.000 personas morirán por esta enfermedad. La tasa de supervivencia global a cinco años es del 13 %.

A diferencia de otros cánceres que se han beneficiado de diversas alternativas a la quimioterapia, el cáncer de páncreas ha sido más difícil de abordar.

Especialistas en oncología ajenos a la investigación expresaron optimismo ante la posibilidad de que esto marque un punto de inflexión en la búsqueda de nuevas opciones, con decenas de fármacos experimentales en desarrollo.

El nuevo medicamento actúa sobre mutaciones en la familia de genes RAS, que normalmente regula el crecimiento celular. Las llamadas mutaciones KRAS son especialmente determinantes en el impulso del cáncer de páncreas. 

Sin embargo, una estructura que dificultaba que los fármacos se adhirieran a las proteínas mutadas había hecho que este impulsor del cáncer fuera considerado durante mucho tiempo como "intratable" farmacológicamente.

Cómo actúa daraxonrasib sobre las mutaciones KRAS

El fármaco de Revolution Medicines utiliza lo que en esencia es un pegamento molecular para unirse a múltiples subtipos de KRAS. Wainberg señaló que los investigadores analizarán a continuación si el fármaco funcionó mejor en algunos de esos subtipos.

El medicamento transformará el tratamiento del cáncer de páncreas, afirmó el doctor Andrew Coveler, del Centro Oncológico Fred Hutchinson, quien tampoco participó en la investigación.

"Este mecanismo funciona de una manera radicalmente diferente", dijo.

Wainberg indicó que otros fármacos en desarrollo apuntan a subtipos específicos de KRAS. Otros enfoques en fases más tempranas de evaluación incluyen vacunas diseñadas para prevenir la recurrencia tras la cirugía de cáncer de páncreas, enseñando al sistema inmunitario a reconocer la proteína mutada.

FEW (AP, New England Journal of Medicine)

El Tyrannosaurus rex es famoso por dos cosas aparentemente contradictorias: fue uno de los depredadores más temibles que jamás pisó la Tierra y, al mismo tiempo, tenía unos brazos diminutos que parecen sacados de una broma evolutiva.

Ahora, un nuevo estudio liderado por investigadores de la University College London y la Universidad de Cambridge ofrece nueva evidencia a favor de una hipótesis largamente discutida: estos depredadores fueron dependiendo cada vez más de la fuerza de sus mandíbulas para capturar y someter a sus presas, mientras que las extremidades delanteras simplemente habrían ido perdiendo relevancia hasta reducirse progresivamente con el paso de la evolución.

Cinco linajes, una misma solución evolutiva

La investigación, publicada en la revista Proceedings of the Royal Society B, analizó datos de 85 especies de terópodos –dinosaurios bípedos y en su mayoría carnívoros– y encontró evidencia de que el acortamiento de los brazos apareció de manera independiente en al menos cinco grupos distintos: tiranosaurios, abelisaurios, carcarodontosaurios, megalosaurios y ceratosaurios. 

Aunque pertenecían a ramas evolutivas diferentes y vivieron en épocas y regiones muy alejadas entre sí, todos evolucionaron hacia extremidades delanteras notablemente reducidas, aunque mediante procesos anatómicos distintos.

"El Carnotaurus tenía unos brazos ridículamente pequeños, incluso más que los del T. rex", señala Charlie Scherer, autor principal y estudiante de doctorado en la UCL.

Cinco grupos de terópodos evolucionaron de forma independiente hacia extremidades delanteras diminutas.Cinco grupos de terópodos evolucionaron de forma independiente hacia extremidades delanteras diminutas.
Cinco grupos de terópodos evolucionaron de forma independiente hacia extremidades delanteras diminutas.Imagen: Chase Stone/REUTERS

Mandíbulas letales, brazos diminutos

El análisis encontró que los dinosaurios con cráneos más resistentes y mandíbulas más potentes tendían también a desarrollar brazos más pequeños. Para analizar esta relación, los investigadores diseñaron un método capaz de evaluar la robustez del cráneo utilizando distintos factores anatómicos, entre ellos la forma de la cabeza, la resistencia de las uniones óseas y la fuerza estimada de la mordida.

Según el estudio, el T. rex obtuvo la puntuación más alta, seguido del Tyrannotitan, un terópodo de tamaño similar que vivió en la actual Argentina más de 30 millones de años antes.

Esta correlación se mantuvo independientemente del tamaño corporal. El Majungasaurus, depredador de Madagascar de hace 70 millones de años, pesaba apenas 1,6 toneladas –una quinta parte del T. rex– y presentaba el mismo patrón de cabeza robusta y brazos diminutos.

¿Qué llevó a estos animales a apostar casi todo por las mandíbulas? 

La respuesta, según los investigadores, probablemente esté en el tamaño de sus presas. En los mismos ecosistemas donde aparecieron estos grandes depredadores también vivían saurópodos gigantescos, herbívoros de cuello largo que alcanzaron dimensiones descomunales. Enfrentarse a animales de ese tamaño habría favorecido el uso de mandíbulas capaces de morder y sujetar con enorme fuerza, mientras las garras delanteras iban perdiendo utilidad como herramienta principal de caza.

"Intentar tirar y agarrar a un saurópodo de 30 metros con las garras no es lo ideal. Atacar con las mandíbulas podría haber sido más eficaz", explica Scherer.

El "Majungasaurus" de Madagascar presentó el mismo patrón de cabeza robusta y brazos pequeños que el "T. rex".El "Majungasaurus" de Madagascar presentó el mismo patrón de cabeza robusta y brazos pequeños que el "T. rex".
El "Majungasaurus" de Madagascar presentó el mismo patrón de cabeza robusta y brazos pequeños que el "T. rex".Imagen: Dreamstime/IMAGO

Una posible explicación es que mantener al mismo tiempo una cabeza enorme y unas extremidades delanteras podría haber implicado un elevado coste energético. "Es un caso clásico de úsalo o piérdelo", resume el investigador. Con el tiempo, "la cabeza sustituyó a los brazos como método de ataque".

No todos los terópodos siguieron el mismo camino

Claro que no todos los grandes terópodos siguieron esa ruta evolutiva. Los espinosaurios y los megaraptoranos conservaron brazos largos y relativamente desarrollados, combinados con cráneos más estrechos. Y aunque los brazos del T. rex parezcan absurdos vistos desde hoy, probablemente no eran completamente inútiles: algunas estimaciones previas sugieren que aún podían levantar más de 100 kilogramos, por lo que es posible que siguieran cumpliendo funciones secundarias.

El cambio climático ha disparado el riesgo de que jugadores y aficionados sufran condiciones peligrosas de calor y humedad durante el próximo Mundial de fútbol de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, según alerta un reciente análisis.

Un estudio compara el riesgo térmico del Mundial 2026 con el de 1994

El estudio, elaborado por el grupo de científicos internacional World Weather Attribution (WWA, revela que tanto futbolistas como seguidores se enfrentarán a un mayor peligro durante el evento deportivo, que arrancará en junio, comparado con el torneo disputado en 1994 en ese mismo país. 

Teniendo en consideración los horarios de los partidos, los expertos analizaron la probabilidad de que cada uno de los 104 encuentros de la competición se dispute en condiciones que superen las pautas de seguridad clave fijadas por el sindicato mundial de futbolistas FIFPRO. 

Para llegar a sus resultados, compararon los datos con el riesgo al que se habría enfrentado el torneo si se hubiera disputado en 1994, cuando EE. UU. acogió por primera vez partidos del Mundial de la FIFA. 

El Estadio Azteca de Ciudad de México, sede del partido inaugural del Mundial 2026, es una de las locaciones con menor riesgo térmico del torneo según el análisis de la WWA.El Estadio Azteca de Ciudad de México, sede del partido inaugural del Mundial 2026, es una de las locaciones con menor riesgo térmico del torneo según el análisis de la WWA.
El Estadio Azteca de Ciudad de México, sede del partido inaugural del Mundial 2026, es una de las locaciones con menor riesgo térmico del torneo según el análisis de la WWA.Imagen: Li Muzi/Xinhua/IMAGO

El 25 % de los partidos podría superar los umbrales de seguridad de FIFPRO

Entre sus conclusiones, observaron que alrededor del 25 % de todos los partidos (26) se jugarán probablemente cuando se sobrepasen los 26 grados de temperatura de globo de bulbo húmedo (WBGT), índice térmico que incluye la temperatura y la humedad y tiene en cuenta la capacidad del cuerpo para refrescarse.  

Ese es el umbral a partir del cual FIFPRO recomienda aplicar medidas de seguridad, como la refrigeración.

Se espera que unos cinco partidos se disputarán cuando el WBGT sea de 28 grados, lo que equivale a unos 38 grados en calor seco o 30 grados en condiciones de alta humedad, un nivel que el sindicato considera inseguro para jugar. 

Desde el Mundial de Estados Unidos en 1994, el riesgo de afrontar condiciones más extremas casi se ha duplicado a consecuencia del cambio climático.

El grupo de expertos también detectó que, si bien tres sedes cuentan con refrigeración en el interior del estadio, más de un tercio de los partidos de alto riesgo están programados en sedes sin aire acondicionado, entre las que se encuentran Miami, Kansas City, Nueva York/Nueva Jersey y Filadelfia.

El AT&T Stadium de Dallas, una de las sedes del Mundial 2026, albergará partidos en una región donde el calor extremo representa uno de los mayores riesgos para jugadores y aficionados.El AT&T Stadium de Dallas, una de las sedes del Mundial 2026, albergará partidos en una región donde el calor extremo representa uno de los mayores riesgos para jugadores y aficionados.
El AT&T Stadium de Dallas, una de las sedes del Mundial 2026, albergará partidos en una región donde el calor extremo representa uno de los mayores riesgos para jugadores y aficionados.Imagen: Carlos Ramírez/Agencia EFE/IMAGO

No todas las sedes presentan el mismo nivel de riesgo. Según el análisis de la WWA, Ciudad de México es, gracias a su altitud, una de las locaciones térmicamente más seguras del torneo. Monterrey, en cambio, podría verse afectada en menor medida por el calor extremo, según el mismo estudio.

Un "riesgo muy real" para jugadores y aficionados

La investigadora asociada de cambio climático en condiciones meteorológicas extremas del Imperial College de Londres Joyce Kimutai señala que "alrededor de la mitad del cambio climático ocasionado por el hombre ha ocurrido desde que el Mundial se celebrar en 1994 en EE. UU.".

En un comunicado, Kimutai alerta de que "hay un riesgo muy real de afrontar partidos en condiciones que no son seguras ni para jugadores ni aficionados".

Por su parte, la profesora de Ciencia Climática del mismo centro, Friederike Otto, apunta que la investigación "muestra que el cambio climático está teniendo un impacto real y cuantificable en la viabilidad de celebrar Mundiales durante el verano del hemisferio norte".  

"Puede que el Mundial de 1994 no resulte especialmente lejano para muchos adultos hoy en día y, sin embargo, la mitad del cambio climático provocado por el ser humano se ha producido desde entonces", declara.

Otto opina que el hecho de que "uno de los mayores eventos deportivos del planeta se enfrente a un riesgo nada desdeñable de disputarse bajo un calor de 'nivel de cancelación' debería ser una llamada de atención para la FIFA y los aficionados y poner de relieve la urgente necesidad de darse cuenta de que no hay aspectos de la sociedad que no se vean afectados por el cambio climático". 

FEW (EFE, Reuters)

Un cosmólogo brasileño identificó por accidente una posible trayectoria hacia Marte que podría reducir la misión completa a 153 días. La clave: reutilizar una órbita de asteroide descartada como modelo orbital.

 
 
El análisis de Lambert permitió calcular rutas interplanetarias rápidas a partir de la configuración orbital del asteroide 2001 CA21.
El análisis de Lambert permitió calcular rutas interplanetarias rápidas a partir de la configuración orbital del asteroide 2001 CA21.Imagen: Depositphotos/IMAGO

Aunque Marte sea nuestro vecino cósmico, viajar hasta allí –a unos 225 millones de kilómetros de la Tierra, de media– dista mucho de ser un paseo breve. Con la tecnología de propulsión actual, una nave espacial tardaría entre cinco y once meses en alcanzar el planeta rojo. Y eso solo en el viaje de ida. 

Lo más complicado es que las misiones tripuladas previstas hoy podrían prolongarse cerca de tres años, ya que los astronautas tendrían que esperar la alineación adecuada para emprender el regreso: una ventana orbital que solo se abre aproximadamente cada 26 meses durante las llamadas "oposiciones de Marte", cuando la distancia entre ambos planetas se reduce.

Una trayectoria inesperada descubierta por accidente

Pero un nuevo análisis orbital plantea una posibilidad inesperada. El cosmólogo brasileño Marcelo de Oliveira Souza, de la Universidad Estatal del Norte de Río de Janeiro, cree haber encontrado un atajo –y lo encontró por accidente–: una trayectoria teórica que permitiría completar un viaje de ida y vuelta a Marte en menos de cinco meses.

En 2015, mientras estudiaba asteroides cercanos a la Tierra, Souza reparó en uno en particular: el 2001 CA21. Las primeras estimaciones de su trayectoria –registradas antes de que observaciones posteriores refinaran su órbita real– dibujaban una órbita poco habitual, capaz de acercarse tanto al recorrido de la Tierra como al de Marte dentro de un plano inclinado apenas cinco grados. "Esto fue una sorpresa para mí; no estaba buscando esto", declaró a Live Science.

Cohetes de nueva generación podrían alcanzar las velocidades necesarias para completar la misión en 153 días.Cohetes de nueva generación podrían alcanzar las velocidades necesarias para completar la misión en 153 días.
Cohetes de nueva generación podrían alcanzar las velocidades necesarias para completar la misión en 153 días.Imagen: Depositphotos/IMAGO

El truco está en que esas estimaciones iniciales son, técnicamente, erróneas. A medida que se acumulan observaciones, la órbita real del asteroide se refina y la trayectoria original queda descartada. Pero Souza vio en ese error algo útil: una configuración orbital que parecía favorecer trayectorias rápidas entre ambos planetas. "Quizás estuve en el lugar adecuado en el momento adecuado", admitió.

Cómo calcular la ruta más corta a Marte

A partir de esa peculiar configuración orbital, Souza recurrió al análisis de Lambert –un método estándar para calcular trayectorias entre dos puntos en el espacio– y restringió las rutas a un margen de cinco grados respecto a la inclinación del CA21. Luego examinó las oposiciones de Marte previstas para 2027, 2029 y 2031. Según los cálculos, solo el escenario de 2031 ofrecía una geometría compatible con una transferencia tan corta.

Los resultados, publicados en la revista Acta Astronautica, son llamativos. Según el estudio, la configuración más rápida contempla una salida desde la Tierra el 20 de abril de 2031, una llegada a Marte el 23 de mayo tras apenas 33 días de viaje, unos 30 días en superficie y un regreso el 20 de septiembre. Ida y vuelta completa: 153 días. Una segunda opción, menos exigente en energía, completaría la misión en unos 226 días.

Configuración teórica de una misión Tierra–Marte–Tierra en 2031, según el modelo orbital propuesto en el estudio.Configuración teórica de una misión Tierra–Marte–Tierra en 2031, según el modelo orbital propuesto en el estudio.
Configuración teórica de una misión Tierra–Marte–Tierra en 2031, según el modelo orbital propuesto en el estudio.Imagen: CC BY 4.0 Marcelo de Oliveira Souza, Acta Astronautica (2026)

Velocidades extremas, cohetes de nueva generación

Las velocidades necesarias son altas –unos 27 kilómetros por segundo en la opción rápida– pero comparables a las de misiones como New Horizons, la sonda que en 2006 fue lanzada a 16,26 km/s rumbo a Plutón. Cohetes de próxima generación como el Starship de SpaceX o el New Glenn de Blue Origin podrían acercarse a las velocidades necesarias, según aseguró el propio Souza a Live Science.

Por ahora, todo permanece en el terreno de las simulaciones y los modelos orbitales. Que estas rutas puedan utilizarse algún día dependerá de múltiples factores técnicos, desde el peso de la nave hasta la potencia de sus motores. Pero el hallazgo abre una puerta metodológica: las órbitas preliminares de asteroides, históricamente usadas para evaluar riesgos de impacto y luego archivadas, podrían ayudar a identificar trayectorias interplanetarias más rápidas. "Quizás esto pueda cambiar la idea de que necesitamos más de dos años para ir a Marte y volver", dijo Souza.

Un robot humanoide vestido con túnicas budistas participó en una ceremonia de iniciación en Seúl. La Orden Jogye busca atraer a jóvenes coreanos con una mezcla inédita de tradición religiosa e inteligencia artificial.

En los últimos días, una escena poco habitual surgida en Corea del Sur ha llamado la atención de medios internacionales. En el templo Jogyesa, en pleno centro de Seúl, una ceremonia budista seguía el ritmo solemne de siempre –entre cánticos, incienso y faroles decorativos– cuando un detalle rompía la imagen tradicional: entre los novicios participaba un robot humanoide.

Se llama Gabi, mide 130 centímetros y esta semana se convirtió en el primer participante no humano en completar un ritual de iniciación dentro del budismo surcoreano. Vestido con indumentaria monástica y moviéndose junto al resto de los asistentes, el androide avanzó hasta el altar, juntó las palmas de las manos en señal de oración y se inclinó ante la asamblea de monjes y fieles.

La Orden Jogye, responsable de la ceremonia, pertenece al budismo zen coreano, una rama del mahāyāna –extendido en China, Corea y Japón– que pone especial énfasis en la meditación y la práctica contemplativa. Es una de las grandes vertientes de una tradición fundada hace más de 2.500 años que, lejos de funcionar como una religión unificada, agrupa una constelación de escuelas y prácticas: desde el theravāda del sudeste asiático hasta las distintas corrientes del mahāyāna y el vajrayāna tibetano.

Preceptos budistas para un robot

El nombre "Gabi" fue elegido por su relación con la misericordia y la compasión budista. Según explicó el Venerable Seong Won a la agencia Yonhap, querían un nombre "fácil de pronunciar" y que representara "la difusión de la misericordia de Buda por todo el mundo".

El modelo utilizado, llamado G1, de la empresa china Unitree Robotics, tiene un precio inicial de 13.500 dólares.

Vestido con las mismas túnicas que los demás novicios, Gabi juntó las palmas en gesto de oración, se inclinó ante la asamblea y respondió en voz alta cuando un monje le preguntó si se comprometía a seguir las enseñanzas de Buda: "Sí, me dedicaré a ello".

La Orden Jogye incorporó robots a sus iniciativas para atraer a jóvenes surcoreanos a los templos budistas.La Orden Jogye incorporó robots a sus iniciativas para atraer a jóvenes surcoreanos a los templos budistas.
La Orden Jogye incorporó robots a sus iniciativas para atraer a jóvenes surcoreanos a los templos budistas.Imagen: Yonhap/picture alliance

Durante la ceremonia sugye –el rito mediante el cual los practicantes prometen seguir las enseñanzas de Buda– el templo presentó una versión adaptada de los Cinco Preceptos budistas pensada para un participante no humano. 

Las reglas incluían respetar la vida, no causar daño a otros robots u objetos, escuchar y respetar a los humanos y actuar sin engaños. El quinto precepto –tradicionalmente relacionado con abstenerse de intoxicantes que alteran la mente– fue reinterpretado para Gabi como una obligación de ahorrar energía y evitar la sobrecarga, lo que abrió incluso una reflexión filosófica.

"Los humanos beben alcohol y se exceden. ¿Cuál es el equivalente en los robots?", planteó el Venerable Sungwon, director de asuntos culturales de la orden, a The Guardian. "La gente podría pensar que la regla de no sobrecargarse se refiere solo a las baterías, pero en realidad se trata del exceso", agregó.

El propio monje contó que utilizó herramientas de inteligencia artificial (IA) como ChatGPT y Gemini para probar distintas versiones de los preceptos, aunque aseguró que las respuestas no lograban captar el sentido profundo de las normas budistas. 

"ChatGPT no entendió del todo qué son los preceptos", afirmó. "No son solo consejos generales sobre hacer el bien juntos. Son prohibiciones".

También hubo que modificar otros elementos tradicionales de la ceremonia. En el ritual de purificación yeonbi, los aspirantes humanos reciben una marca simbólica mediante el contacto con incienso encendido. En el caso de Gabi, el gesto fue sustituido por una pegatina conmemorativa del festival y un collar de meditaciónde 108 cuentas colocado alrededor de su cuello. Además, recibió un certificado oficial donde, en el espacio reservado para la fecha de nacimiento, figuraba su fecha de fabricación: 3 de marzo de 2026.

 

El budismo surcoreano busca a los jóvenes

La idea, según Sungwon, comenzó casi como una broma. "Pero cuanto más lo pensábamos, más serio se volvía".

La iniciación de Gabi forma parte de una estrategia más amplia de la Orden Jogye –la principal confesión budista de Corea del Sur– para intentar conectar con las nuevas generaciones en un contexto de fuerte declive religioso.

Actualmente, según reportó The Guardian, solo el 16 % de los surcoreanos se identifica como budista, frente al 23 % registrado en 2005. Entre los jóvenes de entre 20 y 29 años, la cifra cae hasta el 8 %. El año pasado, la orden ordenó apenas 99 nuevos monjes, aproximadamente la mitad que una década atrás.

Ante esa pérdida de interés, la organización ha impulsado iniciativas alejadas de la imagen tradicional del budismo monástico, incorporando desde campañas digitales y aplicaciones de meditación hasta productos de merchandising y eventos diseñados para atraer atención en redes sociales.

El presidente de la orden, el Venerable Jinwoo, ya había anunciado durante su discurso de Año Nuevo su intención de incorporar la inteligencia artificial a la tradición budista. Según Smithsonian Magazine, aseguró que el objetivo era "liderar sin miedo la era de la IA" y orientar sus avances hacia "la paz mental y la iluminación".

El humanoide Gabi recibió preceptos budistas adaptados y un collar de meditación de 108 cuentas durante la ceremonia.El humanoide Gabi recibió preceptos budistas adaptados y un collar de meditación de 108 cuentas durante la ceremonia.
El humanoide Gabi recibió preceptos budistas adaptados y un collar de meditación de 108 cuentas durante la ceremonia.Imagen: Yonhap/REUTERS

Para los responsables del templo, sin embargo, la presencia de Gabi no significa que los robots puedan alcanzar la iluminación espiritual. Tampoco pretende equipararlos a los practicantes humanos. La cuestión, dicen, es más humana que tecnológica.

"El objetivo importante es que los jóvenes visiten los templos al menos una vez", explicó Sungwon a The Guardian. La esperanza es que, aunque lleguen atraídos por la curiosidad tecnológica, terminen regresando en busca de algo más profundo.

Enseñar a Gabi a juntar las palmas, admite el monje, fue "increíblemente difícil". Aun así, se muestra optimista respecto al futuro de la inteligencia artificial. "No creo que la IA vaya a destruirnos", afirma.

Robots en rituales religiosos

La incorporación de robots en prácticas religiosas no es completamente nueva. Según recogió Smithsonian Magazine, una revisión publicada en 2024 en la revista Theology and Science identificó casi una docena de robots participando activamente en rituales litúrgicos de distintas tradiciones.

En 2017, un humanoide llamado Pepper realizó ceremonias funerarias budistas en Japón. Ese mismo año, una empresa india presentó un brazo robótico capaz de ejecutar el aarti, el ritual hindú en el que se agitan llamas frente a las deidades.

 

La pregunta de fondo, sin embargo, es mucho más antigua que cualquier robot. "En cierto modo, los robots se sitúan en medio de un debate que llevamos manteniendo sobre la religión desde hace miles de años", explicó el investigador Martien Halvorson-Taylor en el podcast Sacred & Profane en 2021.

"¿Lo que importa es lo que creemos sobre lo divino, o son nuestras acciones y prácticas lo que cuenta? A veces, en la religión, la acción es más importante que la creencia. Cómo lo haces tiene prioridad sobre por qué lo haces", afirmó.

Mientras ese debate continúa, Gabi ya tiene su próxima aparición programada. A finales de mayo participará en el desfile anual de las Linternas de Loto –el festival que conmemora el nacimiento de Buda y que fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO– junto a otros tres robots de temática budista llamados Seokja, Mohee y Nisa. El desfile está previsto para el 24 de mayo.

 

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