Los JJ.OO. son un escenario deportivo importante. Y la edición de invierno de este año ya ha ofrecido alegría, desesperación y medallas. DW seleccionó algunas de las actuaciones más destacadas hasta ahora.
Los JJ.OO. son un escenario deportivo importante. Y la edición de invierno de este año ya ha ofrecido alegría, desesperación y medallas. DW seleccionó algunas de las actuaciones más destacadas hasta ahora.
Los contagios de coronavirus en escuelas y jardines infantiles en Alemania son altos, demasiado altos. Pero a los políticos esto apenas parece preocuparles. Esto es negligente, por decir lo mínimo, opina Marco Müller.
En Alemania, los adultos todavía estamos lejos de tener una incidencia semanal de contagios por SARS-CoV-2 de 3.700 casos por 100.000 habitantes, pero nuestros hijos no. Precisamente en ese nivel están los contagios entre las personas de 5 a 14 años, es decir, casi el doble del promedio del resto del país. Pero son los adultos los que han ayudado a los niños a llegar a ese nivel de contagios. La situación en las escuelas y jardines infantiles es como es precisamente por las acciones, o inacciones, de los mayores.
En todo caso, nadie puede declararse sorprendido por los niveles que ha alcanzado la quinta ola. Si las únicas medidas para proteger a los niños es una exigencia no muy estricta de usar mascarillas y la petición de ventilar ocasionalmente la sala de clases, parece claro que faltaría hacer algo más. Oficialmente, para protegerse del coronavirus habría que ventilar cada 15 a 20 minutos durante 5 minutos. A ver, preguntemos a los niños cuántas veces ven que eso ocurra en sus escuelas. Los filtros de aire, o al menos los semáforos de CO2, que hacen sonar una alarma si el aire está muy saturado, son cosas desconocidas en la mayoría de las escuelas.
¿Y la obligación de usar mascarilla? Llegó muy tarde y no se cumple como debería. Un ejemplo práctico: en una escuela primaria se sientan sin distancia física 25 niños con mascarilla, pero solo hasta que comienza la pausa del desayuno. Ahí todos se quitan las mascarillas y comen y beben. Luego se la ponen nuevamente y continúa la clase. No, no es broma.
Durante las sudorosas clases de deportes, las mascarillas deben permanecer puestas, pero durante las clases de natación ya en el vestidor los tapabocas desaparecen. Por supuesto nadie los usa mientras están en la piscina ni cuando se vuelven a poner la ropa, y solo reaparecen de vuelta en el salón de clases. ¿Es tan imprescindible mantener las clases de natación en el pico de la pandemia?
En los jardines infantiles o guarderías no hay obligación de usar mascarilla, lo que es razonable. Sin embargo, no es razonable que algunos jardines ni siquiera hagan exámenes para detectar contagios. Muchos padres se enteran de que el virus circula en las guarderías cuando se les pide no llevar a los niños al recinto porque la mitad de los cuidadores está con permiso médico por contagio.
Como nadie los ayuda, ahora los estudiantes intentan salvarse a sí mismos: a mediados de la semana pasada se inició una petición llamada #WirWerdenLaut (alzaremos la voz) en la que exigen que se busquen soluciones a los problemas suscitados por la pandemia con ellos, en lugar de decidir sin consultarles. Exigen filtros de aire, grupos de clases más pequeños, mejores exámenes para detectar el virus, entrega rápida de resultados de los test y acabar con la obligatoriedad de la asistencia presencial. Las familias deben decidir por su cuenta si la escuela puede ser considerada un lugar seguro, o si por el contrario, es mejor que los niños asistan a clases en línea. Todas las demandas son razonables. No es de extrañar que en menos de una semana ya 130.000 personas hayan apoyado la petición.
Pero no deja de llamar a la reflexión el hecho de que las sugerencias más sensatas en tiempos de pandemia no vengan de los políticos, los educadores, los padres o los cuidadores, sino que de los niños y jóvenes. Es cierto en que se insiste repetidamente en los efectos psicológicos que puede haber si no hay clases presenciales, pero los preparativos para recibir a los estudiantes apenas si se hicieron durante el verano pasado. La pregunta que surge es por qué no hubo tales preparativos.
Y por eso sigue abierta la sospecha de que las escuelas deben permanecer abiertas a toda costa para que los padres vayan a trabajar, ganen dinero y paguen impuestos, es decir, mantener el sistema operando. El precio de todo ello es el contagio de los más pequeños, independiente de que la mayoría de las veces sufran síntomas leves. ¿Es responsable hacer eso con ellos? La petición #WirWerdenLaut ya dio la respuesta. (dz/rrr)
Una exposición en el Museo Histórico Alemán muestra cómo Karl Marx se convirtió en uno de los pensadores más influyentes del siglo XIX. Su obra se sigue leyendo.
Investigadores de la Universidad de Fudan, en Shanghái, dicen haber desarrollado una tecnología que combina la velocidad de la prueba rápida de antígenos con la precisión de los PCR.
Hasta ahora, los PCR son los tests más precisos del mercado. El único problema es que deben analizarse en un laboratorio, lo que puede tardar, como mínimo, varias horas. Y si además los contagios locales aumentan con rapidez y los laboratorios se ven superados por la avalanacha de tests, los resultados pueden tardar incluso días.
Por otro lado, las pruebas de antígenos, de 15 minutos, son menos fiables que un PCR.
Investigadores de la Universidad de Fudan recolectaron muestras nasales de 33 pacientes con COVID-19 con PCR positivo, 23 con PCR negativo, seis con influenza y 25 personas sanas. El novedoso test analizó con precisión todos los casos positivos en menos de cuatro minutos, según un estudio revisado por pares, publicado el lunes (7.02.2022) en la revista Nature Biomedical Engineering.
Las pruebas de PCR son más precisas que las de antígenos, porque son más sensibles. Para que haya un resultado positivo, las pruebas de antígenos requieren una concentración más alta del virus que para las pruebas de PCR. Esto significa que es más probable que las pruebas de antígenos muestren un falso negativo.
Los tests rápidos analizan si hay fragmentos de proteínas infectadas por el virus mientras que las pruebas de PCR buscan material genético viral, como ácidos nucleicos y el ARN.
Hasta ahora, no se ha creado ninguna otra tecnología para detectar con exactitud los ácidos nucleicos y el ARN infectados con COVID sin usar métodos de extracción y amplificación, para lo que es necesario un laboratorio.
La investigación de la Universidad de Fudan se llevó a cabo con una pequeña muestra, dijo Andrew Ching, profesor de economía adscrito conjuntamente al Departamento de Economía de Johns Hopkins y la Escuela de Salud Pública de Bloomberg. Si la tasa de precisión del 100% se mantuviera en una muestra mucho mayor, "podrían cambiar las reglas del juego", aseguró Ching.
Sin embargo, advirtió que si la precision de los resultados no se mantuviera a mayor escala y fuese similar a la de un test de antígenos, entonces no habrá diferencias relevantes.
Viena tiene un método pcr propio: una muestra de un enjuague bucal, que se puede entregar en diversos puntos de recogida.
Ching cree que si se pudiera fabricar este nuevo test a gran escala, no le sorprendería nada que los fabricantes presentasen versiones viables para este verano.
"China tiende a ser más abierta a los métodos experimentales”, dijo el experto, lo que permite que los procesos de aprobación avancen más rápido de lo que lo harían en Europa o Estados Unidos.
La prueba desarrollada por la Universidad de Fudan utiliza un biosensor electromecánico hipersensible para detectar ácidos nucleicos, que antes eran difíciles de identificar por su baja concentración en las muestras de prueba.
Los investigadores afirmaron que el desarrollo de pruebas portátiles con dicha tecnología podría permitir realizar tests en aeropuertos, hospitales, unidades de emergencia y en casa. También podría usarse para el diagnóstico rápido de otro tipo de enfermedades.
(rmr/ers)
El acuerdo de datos en línea "Escudo de Privacidad" entre Europa y EE. UU. fue invalidado en julio de 2020 en una decisión del máximo tribunal de la UE, arrojando a multinacionales tecnológicas a la incertidumbre legal.
Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, amenazó con la posibilidad de cerrar sus servicios en los países de la Unión Europea (UE) a causa de una sentencia judicial que le impide transferir datos de los usuarios europeos a su sede en Estados Unidos.
En su último informe ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC, por sus siglas en inglés), la empresa de Menlo Park (California, EE. UU.) explica que el fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) del 16 de julio de 2020 podría tener consecuencias para su "capacidad de proveer servicios".
"Si no nos permiten transferir datos entre países y regiones en las que operamos, o si nos restringen la capacidad de compartir datos entre nuestros productos y servicios, la capacidad para proveer nuestros servicios podría verse afectada", indicó la compañía que dirige Mark Zuckerberg.
La razón fundamental de esta posible "afectación" a sus servicios es la dificultad que las mayores restricciones de privacidad suponen para poder personalizar los anuncios online, que es la principal fuente de ingresos de Meta.
La empresa matriz de Facebook, Meta, dijo, no obstante, que no tiene el deseo de retirar sus servicios de Europa.
"No tenemos ningún deseo ni planes de retirarnos de Europa, pero la simple realidad es que Meta, y muchas otras empresas, organizaciones y servicios, dependen de las transferencias de datos entre la UE y Estados Unidos para poder operar servicios globales", dijo la empresa en un comunicado.
En concreto, la firma que hasta octubre del año pasado se llamaba Facebook citó la invalidación por parte de la Justicia europea del conocido como "escudo de protección", un acuerdo entre la UE y EE. UU. para que las empresas puedan transferir los datos de los usuarios entre continentes.
El "escudo de protección" fue invalidado por el TJUE en julio de 2020 al considerar que posibilitaba injerencias en los derechos fundamentales de los ciudadanos europeos cuyos datos se transfieren al país norteamericano y no otorgaba el nivel adecuado de garantías que pretende asegurar el Reglamento General de Protección de Datos (RGDP) de la Unión Europea.
En virtud de ese acuerdo, las empresas estadounidenses que procesaban datos personales que proviniesen de la UE debían estar dadas de alta en el sistema en el Departamento de Comercio de Estados Unidos y respetar compromisos como informar del derecho al dueño de los datos, si pretendían transferirlos a terceras partes y los motivos, o no utilizar nunca los datos con un fin distinto al original.
La decisión de la corte obliga a la Comisión Europea (CE) a revisar la normativa, que está trabajando para adaptar el RGPD al caso específico de Estados Unidos, donde están radicadas gran parte de las multinacionales tecnológicas, entre ellas, Meta.
La Comisión también mantiene abiertas negociaciones con el Gobierno estadounidense para alcanzar un nuevo acuerdo sucesor del "escudo de protección" que cumpla con la resolución judicial, según la información más actual de su página web.
El gigante de las redes sociales sufrió recientemente la peor caída de su historia en el valor de mercado, tras unos resultados trimestrales decepcionantes que plantearon dudas sobre su futuro.
Su emblemática plataforma de Facebook experimentó un pequeño descenso en el número de usuarios diarios en todo el mundo a finales de 2021, el primer descenso de este tipo para una plataforma implacablemente centrada en el crecimiento.
La preocupación de la compañía por sumar usuarios fue central en el escándalo de los denunciantes el año pasado, en el que documentos internos filtrados apuntalaron informes de prensa que decían que la compañía priorizaba el crecimiento sobre la seguridad.
FEW (EFE, AFP)

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