Las auroras boreales atraen a miles de turistas cada año en Suecia y otros países. El propósito de las auroras boreales artificiales es muy distinto.

Cada año, Suecia y otros países escandinavos son destino de miles de turistas que buscan ver uno de los fenómenos más fascinantes de la naturaleza: las auroras boreales. Las formaciones lumínicas se producen a partir de partículas de los llamados "vientos solares" que, al mezclarse con el nitrógeno, el oxígeno y otros elementos de nuestra atmósfera, emiten luces de espectaculares e intensas tonalidades.

Sin embargo, cuando los vientos solares alcanzan mayores dimensiones, pueden resultar dañinas. Por ejemplo, se habla de tormentas geomagnéticas cuando las partículas interactúan con el campo magnético de la atmósfera terrestre. Eso puede dañar infraestructura espacial y obstaculizar importantes proyectos tecnológicos, como lo es el de llevar internet al espacio a través de la red de satélites Starlink (empresa que perdió decenas de satélites en febrero de 2022 a causa de una gran tormenta geomagnética).

Es necesario, pues, entender mejor el llamado "clima espacial", incluidas las tormentas solares. Así, el propósito de inducir auroras boreales artificiales es recabar datos para eventualmente poder predecir la formación y comportamiento de las tormentas solares.

Aurora boreal y fuente de datos

Pero, ¿cómo se logra una aurora boreal artificial? Hace semanas, el Instituto de Física Espacial de Suecia lanzó un cohete que, al alcanzar una altura aproximada de 240 kilómetros, liberó un cargamento de ocho barriles de bario. En contacto con los elementos de la parte superior de la atmósfera, el metal blando entró en combustión, cambió de color y creó una nube de coloración verde.

Se espera que los datos recabados durante el lanzamiento ayuden a prevenir daños a satélites utilizados en el monitoreo del clima. Pero sobre todo, se pretende dar a las misiones espaciales con satélites una mayor certidumbre de que no se verán afectadas por tormentas solares.

Por lo pronto, la información a partir de las autoras boreales artificiales de Suecia ya sirvió para calibrar instrumentos y cámaras. Así se observará con mayor precisión el "clima espacial" y posiblemente, en un futuro próximo, anticipar posible anomalías en los vientos solares que alcanzan la atmósfera terrestre.

Editado con información de afp y el Instituto Sueco de Física Espacial

Un nuevo estudio proyecta que el Ártico podría quedar libre de hielo marino en septiembre a partir de 2030-2050 en todos los escenarios de emisiones.

El Ártico podría quedar libre de hielo marino durante los meses de septiembre a partir de 2030-2050 en todos los escenarios de emisiones, según un estudio basado en modelos, lo que supone una década antes de lo que se habría previsto anteriormente.

La investigación que publica Nature Communications, encabezada por la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pohang (Corea del Sur), indica que esta posibilidad puede producirse incluso en un escenario de bajas emisiones de gases de efecto invernadero.

El sexto informe de evaluación del Panel Internacional sobre Cambio Climático (IPCC), publicado el pasado marzo, prevé que el Ártico esté prácticamente sin hielo marino por término medio en septiembre, cerca de mediados de siglo en escenarios de emisiones intermedias y altas, aunque no de emisiones bajas.

Ártico libre de hielo en septiembre a partir de 2030-2050

Sin embargo, el nuevo estudio publicado proyecta que el Ártico podría quedar libre de hielo marino en septiembre a partir de 2030-2050 en todos los escenarios de emisiones. 

Estos resultados ponen de relieve "el profundo impacto de las emisiones de gases de efecto invernadero en el Ártico y demuestran la importancia de planificar y adaptarse a un Ártico estacionalmente sin hielo en un futuro próximo", escriben los autores.

En las últimas décadas, el hielo marino del Ártico ha disminuido rápidamente en todas las estaciones del año, con un declive cada vez mayor desde el año 2000. 

 

Peligro a sociedades humanas y a ecosistemas naturales

Un Ártico sin hielo marino –recuerda el equipo– afectaría a las sociedades humanas y a los ecosistemas naturales, tanto dentro como fuera de esa región, cambiando por ejemplo la actividad marina, acelerando aún más el calentamiento de la zona y alterando el ciclo del carbono. 

El equipo encabezado por Seung-Ki Min usó datos de observación entre 1979 y 2019 para restringir las simulaciones de modelos climáticos. Los resultados sugieren que el impacto humano en la disminución del hielo marino en el Ártico puede observarse durante todo el año y puede atribuirse en gran medida al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Sin embargo, la contribución de los aerosoles y los factores naturales (como la actividad solar y volcánica) resultaron ser mucho menores. 

El Protocolo de Montreal

En cuanto a la contribución de los aerosoles y otras sustancias que agotan la capa de ozono (SAO) a la desaparición de hielo marino durante el verano Ártico, la revista PNAS publicó el pasado mayo un estudio sobre cómo el Protocolo de Montreal, que limita su uso, ayuda a retrasar este escenario.

La investigación, basada en modelos, señaló que la aplicación de este protocolo que entró en vigor en 1999, está retrasando hasta 15 años la aparición del primer verano Ártico sin hielo. 

Si no se hubiera promulgado este tratado internacional, la temperatura media mundial en superficie sería aproximadamente medio grado más cálida y el casquete polar ártico casi un grado más cálido en 2050, indicó ese estudio.

El Protocolo de Montreal tiene por objetivo reducir las concentraciones atmosféricas de SAO, utilizadas habitualmente en productos como frigoríficos, aparatos de aire acondicionado, extintores y aerosoles. 

FEW (EFE, Nature Communications)

El proyecto con sede en Alemania contempla una red mundial de sensores para erradicar el plástico de los mares.

 

El Centro Alemán de Investigación de Inteligencia Artificial (DFKI) está desarrollando varios sistemas de inteligencia artificial que pueden ayudar a detectar desechos plásticos que flotan en la superficie de los océanos del mundo.

Como parte del proyecto PlasticObs+, se conectará tecnología a aviones de vigilancia para monitorear los océanos. Según el centro, los primeros vuelos de prueba fueron satisfactorios.

Prueba superada

Una primera prueba tuvo lugar el año pasado en la isla de Spiekeroog. El consorcio del proyecto dispuso un campo de prueba de plástico en la playa y en las marismas. Primero, un dron sobrevoló el campo a una altura de entre 15 y 100 metros, y luego el avión de investigación lo sobrevoló a una altura de 150 a 1200 metros.

El campo de prueba consistió en una disposición precisa de diferentes tipos de plástico, como tapas de café de PP negro, loncheras de PS blancas y crema, así como bolsas de basura de LDPE azules y transparentes.

"Para averiguar cuál fue el desempeño de la inteligencia artificial, las imágenes aéreas fueron examinadas de forma independiente por cinco personas y etiquetadas si contenían plástico o no". La precisión de la IA fue del 93,3 por ciento, mientras que la precisión de las imágenes etiquetadas por humanos fue del 92,6 por ciento.

Red mundial de sensores

El objetivo a largo plazo de DFKI es equipar las aeronaves de vigilancia que se utilizan en todo el mundo con tecnología de sensores respaldada por IA. Esto permitiría el inventario continuo y completo de residuos plásticos por primera vez.

El proyecto, liderado por el centro de investigación, está financiado por el gobierno alemán con 1,9 millones de euros (2.030 millones de euros) durante tres años. "Esperamos tener un prototipo operativo para el final del proyecto en marzo de 2025", dijo el líder del proyecto, Christoph Tholen. Aún no se ha establecido un cronograma para el desarrollo de la tecnología hasta la madurez del mercado.

Editado con información de dpa y el Centro Alemán de Investigación sobre IA

Según el nuevo estudio, cómo nos alimentamos juega un papel importante en el desarrollo del Alzheimer. Los investigadores han descubierto qué tipo de dieta parece proteger contra la enfermedad.

 
 

Aunque científicos todavía no han descubierto una cura para el Alzheimer, si han podido identificar cómo podemos cambiar nuestro estilo de vida puede disminuir el riesgo de padecer la enfermedad. Y uno de los factores es sorprendentemente simple: la dieta.

Un grupo de investigadores de varias instituciones chinas ha conducido una revisión de más de 30 estudios realizados en los últimos cinco años, logrando identificar el patrón de la dieta occidental como factor de riesgo para desarrollar Alzheimer. La dieta mediterránea, en cambio, rica en cereales integrales, frutas, verduras y marisco, parece proteger contra la enfermedad en casos leves.

"Ciertas intervenciones nutricionales podrían ralentizar la progresión de la enfermedad de Alzheimer y mejorar la función cognitiva y la calidad de vida", escriben los investigadores en el artículo publicado.

La clave: evitar estrés oxidativo

Las dietas occidentales ricas en grasas saturadas, azúcar y sal podrían estar provocando en el cuerpo inflamación y estrés, lo que lo hace más vulnerable a la demencia. Reducir esta inflamación, tendría un efecto preventivo.

"Los principales mecanismos se basan en la reducción del estrés oxidativo y la inflamación y en una menor acumulación de péptidos Aβ", escriben los investigadores.

La acumulación de péptidos beta-amiloides (Aβ) y aglomeraciones de proteína tau en el cerebro produce la destrucción de neuronas clave para pensar y recordar, y, por lo tanto, son los principales causantes del Alzheimer

Se estima que actualmente más de 50 millones de personas en todo el mundo padecen Alzheimer y que cada año se diagnostican 10 millones casos nuevos.

La investigación fue publicada en Frontiers in Neuroscience.

Editado por Isabella Escobedo

Los negociadores climáticos se reúnen por primera vez en la Conferencia de Bonn sobre Cambio Climático desde que los gobiernos acordaran establecer un fondo para pagar los daños causados por los combustibles fósiles.

Esta es la primera vez que los diplomáticos climáticos se reúnen desde la COP27, una cumbre tensa en Egipto el año pasado, donde los líderes mundiales acordaron establecer un fondo para pagar a los países pobres por parte del daño causado por el clima extremo. Fue un paso histórico, ya que los países ricos asumieron la responsabilidad de su contaminación de carbono, pero, para muchos países, las medidas para reducir las emisiones fueron insuficientes.

"Conseguimos un acuerdo sobre el nuevo fondo", dijo Marjo Nummelin, la negociadora climática de Finlandia, "pero, en verdad, pensamos que no puede haber otra COP donde no haya un progreso real en la agenda de mitigación (climática)".

De hecho, el futuro de dicho fondo es incierto, poque los países deben acordar quién pagará, quién recibirá el dinero, cuánto se enviará y en qué circunstancias. En Bonn comenzaron este lunes (5.6.2023) las negociaciones al respecto.

No hay garantías de presupuesto

Juan Carlos Monterrey, exjefe de negociaciones climáticas de Panamá, que ahora trabaja para Geoversity, una organización benéfico-educativa que intenta salvar la vida salvaje, cree que la Conferencia de Bonn sobre Cambio Climático logrará al menos emitir a su conclusión una "nota informal”. "Y una nota informal es, literalmente, como suena, un documento que recoge la visión, las posiciones de las diferentes partes y grupos", afirma.

Para algunos países situados en primera línea del cambio climático, que luchan contra las olas de calor abrasador y ven cómo desaparecen las casas a medida que aumenta el nivel del mar, arreglar esos problemas en el papel no es garantía de dinero en efectivo.

Los países ricos rompieron la promesa de 2009 de otorgar a los países pobres 100.000 millones de dólares anuales en subvenciones y préstamos hasta 2020 para reducir la contaminación por carbono y adaptarse al tiempo extremo.

Algunos analistas esperan que se logre el objetivo en 2023, tres años más tarde de lo previsto. Los científicos aseguran que el presupuesto prometido nunca fue suficiente para empezar. En Bonn se debatirá un nuevo objetivo de financiación climática.

Un campamento en Pakistán, donde una mujer cocina delante de una carpa improvisada.

Antes de la cumbre COP27, Pakistán se vio devastado por inundaciones, hechos que aumentaron la presión sobre los países ricos en la cumbre climática.

Aumento de las emisiones, "sentencia de muerte”

La ONU también verificará el progreso hacia los objetivos climáticos durante la conferencia en Bonn. Su inventario global, una revisión de dos años de la respuesta de la humanidad al cambio climático, pasará a su fase final en Bonn este mes antes de ser publicado antes de la COP28.

"Se tiene que llegar al punto en el que reduzcamos las emisiones, porque, de lo contrario, para países como nosotros, es realmente una sentencia de muerte”, dijo Khadeeja Naseem, ministra de Clima de Maldivas, en el Océano Índico.

"Las Maldivas están a solo un metro sobre el nivel del mar y toda su infraestructura crítica está a solo 100 metros de la costa. Tenemos una erosión cada vez mayor. El fuerte oleaje llega hasta la mayoría de los hogares”, lamentó.

En un intento por detener las olas de calor y las inundaciones costeras más fuertes, los líderes mundiales prometieron en 2015 tratar de limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados por encima de las temperaturas preindustriales para fines de siglo. Pero sus políticas actuales siguen estando configuradas para casi duplicar dicho objetivo.

Los gobiernos presentarán planes de acción nuevos y más ambiciosos en la conferencia COP30 en 2025, que tendrá lugar en la ciudad de Belén, cerca de la selva amazónica, según anunció el Gobierno brasileño.

Un negociador climático brasileño, que habló con DW bajo la condición de permanecer en el anonimato, asegura que "si las brechas en cuanto a la ambición (climática) no se cierran para entonces y no se implementan durante esta década crítica, significa que perdimos la lucha por los 1,5 grados centígrados".

Críticas contra la COP28

La cumbre climática COP28 ha sido criticada, porque su presidente, Sultan Al Jaber, es el director ejecutivo de la empresa petrolera de los EAU ADNOC. En una carta publicada en mayo, 130 legisladores de la UE y EE. UU. pidieron su destitución.

"Con ese nombramiento, solo está enviando el mensaje de que la industria petrolera está a cargo", dijo Monterrey. Aun así, algunos delegados son cautelosamente optimistas. Los Emiratos Árabes Unidos planean aumentar la producción de petróleo, pero también han invertido mucho en tecnología limpia.

"Están en una posición única para impulsar también los aspectos positivos”, dijo Naseem, de Las Maldivas. "Realmente espero que los Emiratos Árabes Unidos puedan desempeñar un papel fundamental para impulsar los tipos de transición, las energías y tecnologías renovables, que pueden ayudar a países como el nuestro a existir por más tiempo".

(rmr/ms)

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