México: ¿fue Victoria Salazar víctima de feminicidio estatal?

Victoria Salazar ya es un nombre conocido en El Salvador luego que se viralizara en redes sociales un video grabado en Quintana Roo. Su muerte –producto de la fractura de dos vértebras luego de que un policía pusiera su rodilla sobre el cuello de la mujer mientras era sometida en una calle mexicana- ha causado indignación tanto en su familia como en los Gobiernos de Nayib Bukele, de Andrés Manuel López Obrador y en organizaciones defensoras de derechos humanos.

En declaraciones frente al Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador, la humilde madre de Salazar, Rosibel Arriaza, exigió "justicia para esos cuatro policías mexicanos. Yo necesito… aunque sé que mi hija ya no volverá a la vida… eso yo lo sé… pero sí en el área moral y emocional yo estaría más que satisfecha que esos señores pagaran”.

El hermano de Salazar, René Olivares, declaró a DW que la mujer originaria de Sonsonate "partió hace cinco años a México en búsqueda de mejores ingresos (económicos) ya que ella era madre soltera de dos niñas y quería buscarles un futuro mejor. Ella aquí, en El Salvador, siempre tuvo trabajos informales, en tiendas de venta de ropa pequeñas, pero principalmente trabajaba en hoteles, en el área de limpieza”.

En México, Salazar fue detenida en Tulum -un área con mucho turismo internacional- donde laboraba "en un hotel, con mejores ingresos que en El Salvador, pero siempre se mantuvo en la misma área de trabajo”, según Olivares. El hermano relató que "ella, al principio como todo emigrante, llegó ilegalmente a México, pero no tardó más de dos años en conseguir una visa humanitaria. Ella hizo los debidos procesos en México para tramitar esa visa”.

Según el Gobierno de México, una persona extranjera puede acceder a una visa humanitaria si es "víctima de catástrofe natural o violencia, cuya vida o integridad se encuentre en peligro o bien que ingrese para realizar acciones de auxilio o rescate en situaciones de emergencia en el país o atender a un familiar por encontrarse en estado grave de salud”.

La presidenta de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto e integrante del equipo de coordinación de la Colectiva Feminista de El Salvador, Morena Herrera, explicó a DW que "el asesinato de Victoria Salazar hay que entenderlo en un contexto en el cual ella había recurrido a la protección de otro Estado para protegerse de situaciones de violencia que estaba viviendo en el lugar. Sonsonate es uno de los departamentos donde se registran más hechos de violencia contra las mujeres”.

¿Feminicidio estatal en México?

"Esto es un feminicidio estatal. Es un feminicidio que lo ha cometido el Estado en contra de una persona migrante”, dijo por su parte a DW Keyla Cáceres, representante de la organización Colectiva Amorales. El asesinato de Salazar "nos vuelve a poner sobre la mesa el repensar las políticas de seguridad represivas que al final nos terminan matando, que es lo que ha pasado con Victoria. Las políticas represivas para detener -a como dé lugar- a una migrante y es lo que pasa en El Salvador también con el Plan Control Territorial. Es detener, se supone, la inseguridad y eso significa que le da luz verde para la brutalidad de los policías”.

"Tienen que hacer investigaciones profundas para clarificar si se trata de un feminicidio estatal. Es decir, si es un asesinato contra una mujer por el hecho de ser mujer. Lo que sí se puede constatar es el permiso que tienen los cuerpos policiales en México, y en nuestra región, de actuar con una violencia sobrepasada, con unos niveles de crueldad, en los cuales no solo está el sometimiento de una persona sino el ejemplo para que les dé miedo a las demás. Eso sí es posible evidenciarlo: hay un permiso social, una forma de gobernar, que es muy grave no solo en México sino también en El Salvador”, analiza Herrera.

"El asesinato de Victoria Salazar también hay que contextualizarlo en el marco de la discriminación a las personas migrantes que no tienen los mecanismos de protección, a pesar de que las leyes establezcan que deben ser objeto de protección”, continúa Herrera y agrega que "el caso de Victoria muestra a las mujeres que huyen de la violencia en El Salvador que no deben descuidarse, que la violencia es una realidad más extendida de lo que creemos, que las fronteras sirven para limitarnos a los ciudadanos, pero no para limitar la represión y la acción policial”.

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