Rinde Zacatecas homenaje póstumo al periodista cultural y poeta Enrique Salinas Enríquez
▪️En una tarde dedicada a la memoria, la palabra y el Barroco Chichimeca, término acuñado por Salinas para explicar la esencia e identidad de Zacatecas
Zacatecas, Zac., 22 de septiembre de 2026.- El Museo Rafael Coronel fue sede del homenaje póstumo que el Gobierno del Estado, que encabeza el mandatario David Monreal Ávila, a través del Instituto Zacatecano de Cultura (IZC) “Ramón López Velarde”, rindió al periodista cultural y poeta Enrique Salinas Enríquez, figura entrañable de la vida cultural zacatecana, cuya trayectoria estuvo marcada por su pasión por la palabra, la cultura, la música y la convivencia.
El homenaje tuvo como propósito reconocer su aportación al periodismo cultural y a la poesía, así como recuperar el legado de quien acuñó el concepto de “Barroco Chichimeca”, una propuesta que contribuyó a explicar y reflexionar sobre la esencia de la identidad cultural de Zacatecas y que quedó plasmada en su obra Episodios del Barroco-Chichimeca.
El acto contó con la presencia de María de Jesús Muñoz Reyes, directora general del Instituto Zacatecano de Cultura; el periodista Francisco Esparza; Lidia Lozano, directora de la Alianza Francesa de Zacatecas; Julieta Medina, gestora cultural y exdirectora del Museo Zacatecano; Irma Valerio, reconocida galerista y promotora cultural, así como Elsa Salinas Leyniers y Anne Leyniers Wilgan, familia del homenajeado.
Durante la jornada fueron compartidas palabras y recuerdos en torno a la vida y obra de Enrique Salinas. Francisco Esparza ofreció un testimonio sobre su trayectoria, mientras que Lidia Lozano, Julieta Medina e Irma Valerio participaron desde sus propias experiencias y vínculos con el homenajeado y con la vida cultural de Zacatecas.
La familia de Enrique Salinas tuvo una participación especial, a través de Elsa Salinas Leyniers y Anne Leyniers Wilgan, quienes contribuyeron a recuperar la dimensión más personal de un hombre recordado por su carácter bohemio, amiguero y dicharachero, así como por su amor a las conversaciones, la música y los encuentros.
La elección del 22 de septiembre tuvo también un significado particular, dijo en su momento Muñoz Reyes. La fecha evocó la llegada del otoño, sus atardeceres y ese sentimiento de nostalgia que acompaña a la memoria. Asimismo, remitió a la canción francesa “22 septembre”, que convirtió ese día en un momento de sensibilidad y evocación.
Para quienes compartieron la vida con Enrique Salinas, el 22 de septiembre representó una oportunidad para recordarlo desde aquello que caracterizó su manera de estar en el mundo: la amistad, la conversación, la música y el gusto por reunirse con otros. Por ello, el homenaje no buscó solamente recordar su ausencia, sino celebrar su vida y mantener viva su memoria entre amigos, familiares, colegas, música y recuerdos.
La música tuvo un papel fundamental durante la jornada, con la participación especial del Ensamble Genaro Codina, que interpretó un repertorio integrado por Memory, de A. L. Webber; Irlandesa, de Claude Bolling; Vals sobre las Olas, de Juventino Rosas; Canon, de Johann Pachelbel; Hallelujah, de Leonard Cohen, y Mi corazón encantado, de Teteuro Oda.
